Martes 09 de junio 2026
- Fr. Rómulo Vásquez Gavidia, OP

- 8 jun
- 2 min de lectura
X semana TO
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13 - 16
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así su luz ante los hombres, para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en los cielos».
Reflexión
“Ustedes son la sal de la tierra”.
Hemos iniciado desde ayer las enseñanzas de Jesús en la versión del evangelio de San Mateo. El día de hoy el evangelio nos presenta a Jesús declarando a sus discípulos como sal de la tierra y luz del mundo. En la Biblia, la sal es un símbolo poderoso que representa la pureza, la alianza, la preservación y el buen testimonio.
En Lv 2,13 leemos: “toda oblación la sazonarás con sal; no permitirás que falte nunca la sal de la alianza de tu Dios en ninguna de tus oblaciones; todas tus ofrendas llevarán sal”. Así como la sal sazona y preserva, los creyentes están llamados a influir en el mundo, viviendo vidas íntegras, fieles y llenas de gracia. así como la sal, el cristiano nunca pierde su esencia, sus valores, a pesar de enfrentar dificultades. El cristiano es en sí una ofrenda sazonada para Dios y para los demás. El cristiano no se deja corromper, ellos detienen la decadencia de la moral y llevan el mensaje de Cristo a la sociedad.
Jesús nos declara la sal de la tierra y nos pide mantenernos como tal: como buenos cristianos, damos sabor a las relaciones humanas aportando valores y gracia; así como la sal limpia y desinfecta, los cristianos influimos positivamente en el entorno donde se encuentran.




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