Lunes 01 de junio 2026
- Fr. Rómulo Vásquez Gavidia, OP

- 1 jun
- 3 min de lectura
IX semana TO
San Justino, mártir (MO)
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 1 - 12
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a este lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron. Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando: “Respetarán a mi hijo”. Pero los labradores se dijeron: “Éste es el heredero. Venga, lo matamos y será nuestra la herencia”. Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
¿Qué hará el dueño de la viña? Ellos le dijeron: Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros. Él les dijo: ¿No han leído aquel texto de la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?».
Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente y, dejándolo allí, se marcharon.
Reflexión
“La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular”
El evangelio de hoy nos presenta a Jesús frente a los líderes religiosos judíos, (sumos sacerdotes, escribas y ancianos), sus opositores que andaban buscando fallas en su ministerio para condenarlo, hablándoles por medio de la parábola de la viña y los malos viñadores.
Parábola tiene varios personajes: El dueño de la viña es Dios; la viña simboliza a Israel y, por extensión, a la humanidad; los siervos son los profetas enviados por Dios a lo largo de la historia; los malos viñadores son los líderes religiosos que van planeando la muerte de Jesús; el Hijo amado es Jesucristo y la piedra angular simboliza a Cristo resucitado, rechazado por los hombres pero fundamental en el plan divino. Este pasaje es una advertencia sobre la soberbia, el rechazo a Dios y la importancia de dar frutos espirituales a su tiempo.
También nosotros hemos recibido encargos para trabajar en la viña del Señor y dar los frutos al dueño. Dios nos ha entregado dones, talentos y responsabilidades. La pregunta central es: ¿estamos produciendo frutos de amor, justicia y obediencia, o nos estamos apropiando de lo que pertenece a Dios?
La viña contaba con todo lo necesario para prosperar (muro, lagar, torre). Dios nos provee de todo lo que necesitamos para nuestra vida y nos da constantes oportunidades para corregir los caminos equivocados. A pesar de eso, los trabajadores no trabajaron para el dueño sino que han querido apropiarse de todo, a tal punto que rechazaron al Hijo amado.
A pesar de la maldad de los viñadores, Dios convirtió al Hijo rechazado en el cimiento de todo, en piedra angular. Por eso, la parábola nos da la advertencia de lo duro que sería en caso caemos en la tentación de ignorar a Jesús y sus enseñanzas: quedarnos sin la viña y sin vida.




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