Sábado 26 de setiembre 2026

XXIV semana TO
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 43b-45
En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: «Métanse bien en los oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres». Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro, que no captaban el sentido. Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto.
Reflexión
“Métanse bien en los oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.
El evangelio de hoy nos narra el segundo anuncio de la Pasión, muerte y resurrección de Jesús y de la reacción de los discípulos, que no entendieron el mensaje, ya que en su mente no había un entendimiento de un Mesías como siervo de los hermanos, sufriente, pues seguían soñando con un mesías glorioso. Jesús, al ver que la gente se maravillaba por sus palabras y obras, habla a sus discípulos: “Métanse bien en los oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.
Jesús se presenta como “Hijo del hombre”, un título que se encuentra en el AT. En el libro de Ezequiel aparece el título para indicar la condición humana del profeta (Ez 3,1-4.10.17; 4,1, etc). En el libro de Daniel, el mismo título aparece en una visión apocalíptica (Dn 7,1-28), en la que Daniel describe los imperios de los Babilonios, de los Medos, de los Persas y de los Griegos; en la visión de profeta, estos cuatro imperios tienen la apariencia de “animales monstruosos” (Dn 7,3-8). Son imperios animalescos, brutales, deshumanos, que persiguen, deshumanizan y matan (Dn 7,21.25). En la visión del profeta, después de los reinos anti-humanos, aparece el reino de Dios que tiene apariencia de figura humana, Hijo de hombre. Es decir, se trata de un reino con apariencia de gente, reino humano, que promueve la vida, humaniza (Dn 7,13-14). Según el profeta, la figura del Hijo del hombre representa al pueblo de los Santos del Altísimo (Dn 7,27), el pueblo que no se deja deshumanizar ni engañar o manipular por la ideología dominante de los imperios animalescos. La misión del Hijo del hombre, del pueblo de Dios, consiste en realizar el Reino de Dios como un reino humano, reino que no persigue la vida, sino que la promueve. Reino que humaniza a las personas.
Jesús se identifica con el título de Hijo del hombre para enseñar a los discípulos de que él asume como suya la misión de todo el Pueblo de Dios. Es como si les dijera: vengan conmigo, esta misión no es solo mía, sino de todos nosotros; vamos a realizar juntos el Reino humano y humanizador. “Jesús fue tan humano, pero tan humano, como sólo Dios puede ser humano” (Papa León Magno).
También hoy a nosotros nos dice Jesús: “Métanse bien en los oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Nos dice: soy tan humano y tan divino, Hijo del hombre e Hijo de Dios. Vengan conmigo, vamos a trabajar por la humanización de las personas.

Comentarios