Sábado 18 de julio 2026
- Fr. Rómulo Vásquez Gavidia, OP

- 10 jul
- 2 min de lectura
XV semana TO
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo 12, 14-21
En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran.
Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: «Miren a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no lo apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».
Reflexión
“Miren a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco”.
En el sermón del monte, Jesús dijo a la gente y a los discípulos en especial que él no había venido para abolir la Ley y los Profetas, sino para cumplir y dar plenitud. El evangelio de hoy nos presenta a Jesús como el Siervo, el elegido, el amado, en quien se complace Dios, en sintonía con la profecía de Isaías. Jesús es el Hijo amado de Dios, el predilecto, lo dijo el mismo Dios cuando Jesús se hizo bautizar en el Jordán, y, por ser el Hijo amado, en adelante hay que escucharle a él, lo confirma la misma voz de Dios en el monte de la transfiguración.
Jesús es el siervo sufriente, a quien lo persiguen los poderosos, porque sus enseñanzas resultan molestas. Nos dice el evangelio de hoy que los fariseos quisieron detener a Jesús al salir de la Sinagoga, donde le habían preguntado si estaba permitido curar en sábado al hombre que había ahí con la mano paralizada. Esta pregunta tenía como finalidad probarle para acusarlo, porque ya antes Jesús se había declarado señor del sábado. Jesús responde a esa interrogante con la parábola de la oveja que en un sábado se cae en una zanja, haciéndoles similar pregunta: el dueño, “¿no la agarra y la saca? Y les da una lección: “Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por lo tanto, está permitido hacer bien en sábado”. Los fariseos ven en el actuar de Jesús una provocación, porque se ha atrevido violar el sábado y subestimar a los entendidos de la Ley.
Jesús ha cumplido con la Ley y los Profetas, y le ha dado plenitud poniendo al ser humano por encima de cualquier precepto. Por eso los cristianos nos esforzamos por conocer la Ley y los profetas, para comprender y practicar según las enseñanzas de Jesús.




Comentarios