Lunes 11 de mayo 2026
- Fr. Rómulo Vásquez Gavidia, OP

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
Sexta semana de Pascua
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 26 - 16, 4a
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también ustedes darán testimonio, porque desde el principio están conmigo. Les he hablado de esto, para que no se escandalicen. Los excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que les dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, se acuerden de que yo les lo había dicho».
Reflexión
“Cuando venga el Paráclito”
El evangelio de hoy presenta a Jesús prometiendo el Espíritu Santo (Paráclito) como el testigo defensor, abogado, consolador, de sus seguidores. Jesús advierte sobre persecuciones venideras, no para atemorizar, sino para fortalecer la fe ante el rechazo. Llama a dar testimonio valiente, respaldados por la verdad.
El Espíritu Santo es un don de Dios, que la Iglesia lo define como la Tercera persona de la Trinidad. Su misión es cooperar con el Padre y el Hijo en la historia de la salvación. Dios es amor leemos en 1 Juan (4,8-16). Ese amor ha sido derramado en nuestro corazones por el Espíritu Santo que se nos ha sido dado, leemos en Rm 5,5. La acción de este Amor es el perdón de nuestros pecados y la comunión en el amor con el Padre y el Hijo, como solemos iniciar nuestras celebraciones litúrgicas inspiradas en el saludo de San Pablo en sus cartas: "La gracia del Señor Jesucristo, y la caridad de Dios, y la comunicación del Espíritu Santo sean con todos ustedes" (2 Co 13,13). Esta comunión nos vuelve a dar a los bautizados la semejanza divina perdida por el pecado. Por el Espíritu Santo. Por el Espíritu Santo nosotros podemos decir que "Jesús es el Señor ", es decir para entrar en contacto con Cristo es necesario haber sido atraído por el Espíritu Santo.
Este don los hemos recibido en el Bautismo, que nos ha hecho nacer de nuevo, por el agua y el Espíritu Santo. Gracias al Espíritu recibido en el Bautismo podemos decir Abba, Padre, y gracias al Espíritu podemos ver la presencia de Jesús todos los días en nuestras vidas. El Espíritu Santo, por el Bautismo, nos inicia en la vida nueva.
Nos ha venido el Espíritu Santo, Jesús cumplió con su promesa.



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