top of page

Domingo 13 de setiembre 2026

Foto del escritor: Fr. Rómulo Vásquez Gavidia, OP
Fr. Rómulo Vásquez Gavidia, OP
13 sept
3 min de lectura

XXIII semana TO


Evangelio 


Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 21-35


En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».

Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda.

Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.

Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste ¿no debías tener tú también compasión de un compañero, como yo tuve compasión de ti?”.

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».


Reflexión


Perdonar siempre y de corazón.


El evangelio de este domingo nos presenta a Jesús respondiendo a las inquietudes del apóstol Pedro sobre la práctica del perdón al hermano que ofende. En Mt 5,20, Jesús había pedido a sus discípulos practicar su justicia de manera superior a la de los escribas y fariseos. En ese sentido, Pedro, en la práctica del perdón al hermano que ofende, quiere dar una muestra de superación perdonando hasta siete veces. Los escribas y fariseos enseñaban que se debía perdonar hasta tres veces, puesto que no se puede intentar ser mejor que Dios, que perdona hasta tres veces.


Jesús le sorprende con su respuesta: hay que perdonar setenta veces siete, es decir, perdonar siempre, y hacerlo de corazón. El amor al prójimo implica perdonar las veces que sea necesario, no hay un número exacto. El cristiano no toma notas de las ofensas, porque tiene corazón de carne no de piedra. El cristiano se esfuerza por “ser santo como Dios es santo” (Mt 5,48; Lv 19,2), a ese Dios que le decimos que no lleve “cuenta de nuestros delitos porque no podríamos resistir” (Sal 130,3-4).


Leemos en la primera lectura: “Perdona la ofensa a tu prójimo y, cuando reces, tus pecados te serán perdonados. Si un ser humano… no se compadece de su semejante, ¿cómo pide perdón por sus propios pecados? Si él, simple mortal, guarda rencor, ¿quién perdonará sus pecados? Piensa en tu final y deja de odiar…” (Eclo 28,2-6). En esta línea va la parábola del evangelio sobre el siervo que no perdonó a su compañero: “Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste ¿no debías tener tú también compasión de un compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con ustedes mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano»”.


El verdadero amor al prójimo implica perdonar siempre y de corazón, sin llevar cuentas, como Dios lo hace con nosotros. Reza el salmo responsorial: “Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; él rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura. No está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpa.” (Sal 102, 3-10). Perdonemos siempre y de corazón si de verdad anhelamos la salvación.


 
 
 

Comentarios


LOGO provincia negro_Mesa de trabajo 1.jpg

Promotoría de Medios de Comunicación

Provincia Dominicana San Juan Bautista del Perú

Contáctanos:

Jirón Camaná 170, Cercado de Lima
Apartado 4169
Lima 1, Perú. 

(51 1) 427 7426 
(51) 974 985 170

Lunes a Viernes 09:00 am a 06:00 pm

FLICKR.png
  • Instagram
  • Facebook
  • Youtube

© 2025 by PROVINCIA DOMINICANA DE SAN JUAN BAUTISTA DEL PERÚ

bottom of page