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En la Orden Dominicana, como en toda congregación religiosa, existen etapas de formación. Cada etapa tiene su propia característica y ayuda al candidato a discernir la opción de vida que ha escogido.
Aspirantado: Inicio del discernimiento vocacional
En esta etapa se toma contacto con la Orden para obtener información acerca del estilo de vida de los frailes, comprometiéndose a vivir fraternalmente y a experimentar la vida apostólica desde su parroquia. Su duración es variable, mínimo 9 meses y se realiza desde su lugar de origen. Esta etapa termina con una convivencia de tres semanas en la ciudad de Lima; en ella los aspirantes conocerán más de cerca la Orden y serán evaluados. Luego se les invitará a la siguiente etapa que es el Postulantado.
Postulantado: Primer año: Tiempo de prueba
Esta etapa se caracteriza por la convivencia con los demás hermanos dentro del convento, bajo la dirección del Maestro de Postulantes; Aquí se practica más cuidadosamente la vida cristiana, la oración, el estudio y la vida fraterna en comunidad; también se da inicio a los estudios institucionales según sea el caso. Su duración es generalmente de un año académico y se realiza en la casa Bartolomé de las Casas, Chosica.
Postulantado: Segundo año: Tiempo de compartir
Etapa llena de esperanzas, se caracteriza por el compartir fraterno, tras el primer año de ser postulantes. Aquí se pone en practica la oración, el estudio y la vida fraterna en comunidad; también se da inicio a los estudios institucionales según sea el caso. Su duración es generalmente de un año académico y se realiza en la casa Beato Jordán de Sajonia, en Lima (al lado del santuario de Santa Rosa, Avenida Tacna)
Noviciado: Año de oración y discernimiento, se viste el hábito de la Orden
En esta etapa se profundiza el estudio del carisma y espíritu de la Orden, su historia, organización y leyes; es una buena oportunidad para experimentar la oración y contemplación asidua de la Palabra de Dios. Además es un tiempo de preparación para consagrarse a Dios mediante los votos. Su duración es de un año y se realiza en el convento de Santo Domingo del Cusco.
Al finalizar el noviciado, se hace la profesión religiosa, que es igual tanto para los frailes clérigos como para los frailes cooperadores, donde uno se compromete a vivir la vida dominicana y los consejos evangélicos, (votos de castidad, pobreza y obediencia). Luego se realiza la profesión solemne, que es una entrega definitiva al servicio de Dios. La profesión solemne es la que nos hace miembros plenos de la Orden de Predicadores.
Estudiantado: Enfasis en la formación intelectual
En esta etapa se prosigue y afianza el cultivo de la vida espiritual iniciada en las etapas anteriores. El estudio, como parte de la formación, se convierte en la principal actividad de los frailes, quienes estudian en las diferentes instituciones acreditadas para la formación de sacerdotes y hermanos cooperadores, que son los siguientes:
Facultad de Teología Ponficia y Civil de Lima
Instituto Superior de Estudios Teológicos Juan XXIII (ISET)
También se hace una introducción progresiva al apostolado de la Orden especialmente en vacaciones. Su duración es de 6-7 años; se realiza desde la casa de formación Convento San Alberto Magno de Lima, San Miguel.
Frailes con ordenación sacerdotal
Los hermanos que se están preparando para el sacerdocio, serán ordenados sacerdotes, previa ordenación diaconal y obtención del grado de Bachiller.
- Frailes sin ordenación sacerdotal
Como San Martín de Porres, los hermanos que no sienten la vocación sacerdotal, después de terminar sus estudios religiosos, podrán hacer otros estudios según sus inclinaciones y las necesidades de la Orden.
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