El amigo de Dios

Glorificación de San Juan Macías

Gracias a la pluma de fray Juan Meléndez, O.P. hoy podemos conocer la fisonomía de fray Juan Macías; "Era de cuerpo mediano, el rostro blanco, las facciones menudas, frente ancha, algo combada., partida con una vena gruesa que desde el nacimiento del cabello del cual era moderadamente calvo, descendía al entrecejo, las cejas pobladas, los ojos modestos y alegres, la nariz algo aguileña, las mejillas enjutas, pero sonrosadas y la barba espesa y negra.

Con la muerte de fray Juan Macías se inició una nueva etapa de veneración de su memoria: Su sepulcro comenzó a ser visitado por mucha gente, y Dios exaltó a su "servidor bueno y honrado", obrando maravillas sin cuento, en favor de los pobres y necesitados.

Treinta y seis años después de su muerte, los restos de fray Juan Macías fueron trasladados a un ataúd , de cedro y, para sorpresa de todos los presentes, los hallaron incorruptos. Ahora mismo, se pueden apreciar los restos de fray Juan Macías, disecados, más no corruptos.

Fue proclamado Beato por el Papa Gregorio XVI, el 22 de Octubre de 1837. El Papa Pablo VI lo proclamó Santo el 28 de Setiembre de 1975.

San Juan Macias, amigo íntimo de San Martín de Porras y coetáneo de Santa Rosa de Lima, fueron los tres santos Dominicos que, en el siglo XVII animaron la vida Cristiana de la ciudad de Lima. Dios los ha constituido signos de su Bondad y Providencia para el mundo de hoy. Muchos se convierten a Dios y van a Dios, después de haber experimentado y recibido algún favor, por intercesión de uno de estos grandes amigos de Dios.

¡Dios sea glorificado en sus santos!

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