VIDA FRATERNA COMUNITARIA Y APOSTOLADO
INTRODUCCIÓN
De acuerdo a nuestras Constituciones, Actas Capitulares y otros documentos que nos rigen sobre la vida comunitaria, debemos tener en cuenta como indica el Capítulo General de Cracovia 213: "La configuración de la Orden en cuanto a sociedad religiosa proviene de su misión y de la comunión fraterna". La vida común es por tanto un elemento fundamental en la vida dominicana. Es importante examinar el cariño y amor a la Provincia y nuestras relaciones fraternas, y las faltas en nuestro compromiso comunitario y apostólico. Hoy en día, debido a la pérdida de la identidad nacional, en el Perú, nos falta a los hermanos una mayor identificación con la Provincia. Debemos valorar su rica historia y tradición. Para ello se debe inculcar el amor a lo nuestro, a la Orden, a la Provincia ya los hermanos de otros vicariatos, puesto que vivir en comunidad fraterna es un don de Dios (ACG Cra 213).
La vida comunitaria está débil, decaída por el individualismo que nos destruye. Faltan encuentros fraternos no solo entre los hermanos de la comunidad sino también con otros conventos y casas. "La soledad es destructiva y fomenta el individualismo" (ACG Cra)
VISIÓN DE LA REALIDAD
A NIVEL EXTERNO
Vivimos en un mundo globalizado en todos los campos: economía, política, medios de comunicación, tecnología, religión, etc. La vida en la sociedad (familia, trabajo, empresas, etc.) se ve condicionada por esta realidad: por el afán de buscar superaciones económicas, sociales, muchas personas se dispersan y, a pesar de la globalización, viven de manera aislada. Cada vez más vemos en nuestra realidad una carencia de valores como el respeto por los demás, la solidaridad, generosidad, justicia, etc. En nuestro entorno se suele observar que por la práctica del desprestigio, violencias y el afán de popularidad, se viene cayendo en el odio, la venganza, el individualismo, consumismo, la cultura del placer, y por supuesto la desconfianza entre unos y otros.
En cuanto al apostolado, nuestro mundo y en particular nuestro país, se viene notando que muchos fieles bautizados en la fe católica, cada vez más se caracterizan por la indiferencia hacia su compromiso bautismal: hay poca participación en los sacramentos, poca responsabilidad con su condición profética y poco o casi nada de interés en trabajar por los pobres. Las sectas aumentan, muchos individuos o familias enteras se pasan a otras confesiones religiosas.
A NIVEL INTERNO (EN NUESTRA PROVINCIA)
En nuestras comunidades hemos notado, como aspecto positivo, que hay un anhelo de identificarse cada vez más con la Provincia y la Orden; hay preocupación para vivir y trabajar en un sentido más comunitario, en equipo, en los distintos campos de apostolado y administración de obras de la Provincia y Conventos; se dan esfuerzos por la integración y acogida dentro de sus respectivas comunidades. Muchos hermanos valoran las buenas cualidades que encuentran en los otros hermanos y participan con la alegría, sencillez y ayuda mutua.
Reconocemos, sin embargo, muchas deficiencias en nuestras comunidades. Quizá algunas tengan su explicación en la diversidad de trabajos de los religiosos o en acelerado ritmo de la vida política, dentro del cual se participa normalmente.
Señalamos, como desafíos principales y que afectan más directamente a la vida comunitaria los siguientes: las críticas destructivas, los chismes, el individualismo y la impuntualidad; y la falta de disponibilidad para trabajar en equipo. La consecuencia de todo esto es el desánimo, el conformismo con lo que se vive y el no proyectarse al futuro ni asumir las nuevas inquietudes sociopolíticas que afectan a nuestro pueblo (Carta del M.O. en su visita canónica al Perú, diciembre 2003)
MARCO TEÓRICO
VIDA COMUNITARIA-FRATERNA Y APOSTÓLICA
La vida fraterna es interesarnos por el otro, por lo que es y por lo que hace, para ayudarlo y para que encuentre en la comunidad un espacio para crecer como persona y como dominico (ACP 200236). La vida común es un lugar de encuentro, de aprendizaje, acogida y predicación (ACG Cra 219- 226). "Cada fraile, especialmente todo profeso solemne, es responsable directo de la vida comunitaria expresados en el Régimen de la Orden a diversos niveles (local, provincial, universal) En nuestras Leyes y Constituciones son claros los ámbitos en los cuales cada religioso, cada comunidad, construye dentro del convento-casa aquello que queremos construir en la Iglesia y en el mundo" (Cf. Carta del M.O. en su visita canónica al Perú, 2003).
Hay que tener en cuenta la influencia decisiva del carisma del prior (provincial, conventual, superior de casa) en la vida comunitaria. Así como nuestro Señor Jesucristo atinadamente escogió a los suyos, del mismo modo, el prior o superior debe compartir (delegar) responsabilidades y acompañar a los frailes, no solo en lo comunitario, sino también en lo personal.
Somos conscientes de que toda la bondad y belleza de la vida comunitaria tiene sus riesgos, los cuales nos están pidiendo, a todos, decisión y entereza para huir de la pasividad ante actitudes negativas que no favorecen la vida fraterna y comunitaria: el individualismo y la deshumanización en las relaciones humanas (ACG Cra, 227-230; ACP 2002, 36).
Individualismo.- Partimos de aquello que en cierta manera nos caracteriza: la afirmación de nuestra personalidad y el espíritu de libertad. Es por ello que los dominicos podemos tender a una fuerte inclinación al individualismo, de aquí que tenemos que trabajar para que nuestra afirmación personal no afecte a nuestro carisma de carácter comunitario. El vivir nuestra vida comunitaria sin destruir nuestra personalidad individual nos lleva a practicar con suma frecuencia un diálogo sincero y crítico con los demás hermanos. El vivir en comunidad, en vez de absorber nuestra personalidad la enriquece con la palabra y las cualidades personales de los otros hermanos.
Deshumanización.- Muchas veces en un mundo materialista donde las cosas y riquezas tienen más importancia que las personas, corremos el riesgo que este estilo de vida pueda infiltrarse en nuestras comunidades si no superamos aquellos defectos de críticas destructivas y de falta de aprecio entre nosotros. En nuestras comunidades, para superar este enfrentamiento de deshumanización, debemos trabajar por unas relaciones intracomunitarias basadas en la sinceridad y caridad, y practicar un constante aprecio y valoración a las personas, descubriendo en cada uno sus cualidades y ayudando a corregir los defectos, evitando las violencias tanto de palabras como de gestos (LCO 2-6)
Nuestra comunidad provincial, como familia, tiene que acentuar su identidad. Debemos reconocer que la Provincia es rica en su historia y actividad apostólica variada, que nuestra misma geografía y sus diversas culturas (costa, sierra, selva...) lo exigen. Creemos que es conveniente hacer conocer a los jóvenes estas riquezas, pues se corre el peligro de cortar la rica tradición; los formadores tienen en esto un papel importante.
PROYECTO COMUNITARIO
El Proyecto Comunitario es un plan de acción, a revisar anualmente, que presenta las metas comunitarias y pastorales de la Casa o Convento, seleccionando y organizando los mejores medios (dinámicas comunitarias, determinados apostolados) a fin de crecer en fidelidad a nuestra vida y misión, coordinando las exigencias de la fraternidad dominicana y de nuestras prioridades con el entorno eclesial y social en el cual se vive. El Proyecto nos muestra a dónde queremos llegar; lo que queremos ser y hacer, nos conduce hacia adelante. Este Proyecto está ordenado por los Capítulos Generales. El proyecto debe reflejar las prioridades de la Orden y de la Provincia. "Nuestra predicación se cimienta en una vida semejante a la de los apóstoles, siendo la vida común de oración y de estudio la base de una predicación también compartida"
ORACIÓN Y LITURGIA
La vida comunitaria ha de ser animada por el espíritu de oración. Nuestro Padre Domingo, "era asiduo en el Oficio Divino y en la oración y celebraba con gran devoción los misterios divinos" (LCO 56). Así mismo, nuestra predicación y cualquier actividad dominicana debe tener su fuerza en la contemplación: "contemplata aliis tradere". 
La celebración eucarística es el centro de nuestra vida religiosa, como el Magisterio de la Iglesia ha insistido durante el Ano de la Eucaristía, 2005.
Por eso, debe llamarnos profundamente la atención que en los informes de los superiores a este Capítulo Provincial, se indica que hay desidia en la oración, tanto personal como comunitaria.
ACCIONES: VIDA COMÚN
1. Exhortamos a todos los hermanos a tener con frecuencia presente y aplicar todo lo que se indica sobre la vida común en el Estatuto, Capítulos Generales y en la Visita Canónica del M.O.
2. Recomendamos que la Provincia continúe con la práctica de convocar cada año a todos los frailes para compartir unos días en el mes de enero, alternando asambleas provinciales y retiros provinciales (invitando a los frailes del Vicariato Regional Santa Rosa, sobre todo los que están asignados a conventos de la Provincia).
3. Exhortamos a los hermanos que estén disponibles a las asignaciones que el padre provincial decida. Cuando un hermano tenga, con el debido permiso, algún contrato de apostolado con alguna institución por un tiempo determinado, el padre provincial le indicará con anticipación para que pueda arreglar su compromiso con dicha institución.
4. Recomendamos que continúe la experiencia muy positiva de convocar a los profesos solemnes ya los sacerdotes menores de 5 años de ordenación para una convivencia de unos 3-5 días, cada tres años. Lo mismo para los hermanos entre 5 y 15 años de egresados del estudiantado. En dicho encuentro se pueden tocar temas dados por gente profesional sobre problemas afectivos en la vida ministerial, colaboración con la Iglesia local e identidad sacerdotal dominicana, etc.
5. Recomendamos, así mismo que haya un encuentro entre hermanos mayores de la Provincia para una convivencia de 3-5 días con miras a facilitar el compartir como contemporáneos, en la que puedan recibir orientaciones sobre la espiritualidad de la tercera edad y aspectos físicos, psicológicos y sociales del proceso de esta etapa de la vida.
6. Exhortamos a todos los hermanos a participar más en la vida comunitaria y en las horas de recreación; así mismo que se fomente el diálogo fraterno y amical.
7. Se recomienda a cada comunidad señalar un día por semana una actividad para dedicarlo a la vida fraterna bajo la asistencia o indicaciones del prior o superior, buscando dinámicas de trabajos que integren a todos lo.s miembros de la comunidad; como un paseo comunitario, acto cultural, jornada campestre juntos, etc. "Somos portadores de la buena nueva. Esto sólo será creíble si la gente nos ve alegres" (ACG Cra223).
8. Ordenamos que todos los conventos y casas de la Provincia elaboren cuanto antes el debido proyecto comunitario. Para lo cual, se pide al Padre Provincial que envíe un asesor para que ayude en esta elaboración (Carta del M.O. durante su visita canónica al Perú, diciembre 2003, informe del padre provincial al Capítulo)
9. Recomendamos que se acondicione la infraestructura de nuestros conventos y casas para crear un adecuado ambiente familiar donde se desarrolle y fomente la vida comunitaria de los frailes.
10. Exhortamos al prior/superior a dialogar periódicamente con cada hermano para animarlo en su vida personal, trabajo pastoral y comunitario. Sugerimos, igualmente, al Provincial convocar a los priores y superiores de casas cada año para una reunión de información e intercambio de ideas.
11. Ordenamos al prior provincial en coordinación con el maestro de estudiantes o el superior de la casa o convento que envíe cada dos años, por un mes, después de la Asamblea o Retiro anual provincial, a los hermanos estudiantes (simples y solemnes) a un convento, casa o puesto de misión (Vicariato). También ordenamos a los superiores de dichas comunidades presentar con suficiente anticipación un plan de trabajo para los hermanos asignados.
El objetivo de estas asignaciones es crear lazos inter-generacionales de confianza, apertura, interés, amor, disponibilidad, aceptación y apoyar la labor pastoral que realizan los hermanos de la casa.
12. Exhortamos a los hermanos que traten con especial ternura y caridad a nuestros hermanos enfermos o ancianos que ya no dependen de sí mismos; que les acompañen para que ellos sientan su amistad y cercanía (LCO 9 -10).
Recordamos, con esta ocasión, que el Maestro de la Orden, en su última visita canónica, ordenó construir un ambiente especial para ellos en la futura residencia del convento de Santo Domingo de Lima.
13. Recordamos que, como indica el M.O. en su carta, "el Capítulo Conventual no es sólo para acuerdos administrativos, pastora/es, etc. sino, también para la mutua corrección fraterna", a similitud del otrora capítulo de culpas.
ACCIONES: ORACIÓN Y LITURGIA
1. Exhortamos a todos los hermanos, especialmente a los superiores para que en las comunidades se renueve e intensifique el espíritu de oración. Que el Oficio Divino, que tanto estimó nuestro Padre Santo Domingo, se realice con la debida solemnidad, piedad y celo. Que todos los hermanos organicen sus ocupaciones de tal manera que en lo posible asistan al coro.
2. Exhortamos a todos los hermanos que se revistan de un intenso espíritu de oración personal, que no se dejen los espacios de meditación y reflexión, así como de la lectio divina. La predicación dominicana debe salir de la abundancia de la contemplación.
3. Exhortamos a todos los hermanos a tener una especial preocupación por celebrar la Eucaristía con verdadera piedad, preocupándose por conocer los ritos y ceremonias, para que la celebración sea una edificación de todos los participantes.
4. Recomendamos que en cada comunidad haya un hermano que prepare las ceremonias de los diversos actos litúrgicos de la comunidad, con la debida anticipación.
5. Recomendamos a todas las comunidades que no descuiden la preparación comunitaria de las homilías, que serán, al mismo tiempo, un espacio de reflexión y enriquecimiento mutuo.
6. Nuestra predicación ha de tener por fin la conversión y no simplemente una enseñanza teórica, por ello, los hermanos deben estar revestidos de un gran espíritu de misericordia y acogida.
7. Exhortamos a todos los hermanos sacerdotes con las debidas licencias eclesiásticas, muestren la disponibilidad de atender las confesiones y consejería a todas las personas que la solicitan.
APOSTOLADO
PRIORIDADES PROVINCIALES
Exhortamos que se tenga en cuenta lo que se aprobó en la Asamblea Provincial de enero 2004 y en los Estatutos, según las exhortaciones de los Capítulos Generales:
- En la formación doctrinal
- En los Medios de Comunicación Social.
- En la promoción de la justicia y la paz.
- En la predicación de fronteras.
- En la inculturación o revaloración de las diversas culturas del Perú.
- En el ámbito de las misiones en la selva y la predicación itinerante.
Consideramos importante que, en todo proyecto pastoral se tenga en cuenta lo siguiente:
1.- Que somos seguidores de Cristo.
2.- Que estamos llamados a hacer realidad, en nuestro tiempo, los propósitos que tuvo nuestro Padre Santo Domingo al fundar la Orden, de lo cual nos dio ejemplo "yendo de pueblo en pueblo", predicando la Palabra de Dios.
3.- Hacer nuestra la "compasión" que animó la vida de nuestro Padre.
4.- Conservar la tradición de la Orden en el área de la predicación profética a ejemplo de nuestros hermanos en América Latina: Antonio de Montesinos, Bartolomé de las Casas, Domingo de Santo Tomás y otros.
5.- Que nuestra predicación sea fruto de nuestra contemplación, que esté vinculada al estudio, a la profundización de la verdad ya la lectura orante de la Biblia.
6.- Que nuestro apostolado tenga en cuenta, todos los medios de los cuales se han servido y aún se sirven los conventos y casas para realizar eficazmente su misión pastoral (medios de comunicación, casa-hogar, CEO, colegio, visita a nuestros santuarios, museos, etc.)
ÁREAS PASTORALES
Las más importantes son las siguientes:
- La Pastoral Universitaria y la formación de laicos
- Pastoral de santuarios y museos.
- Presencia docente en universidades, institutos y colegios.
- La pastoral a través de los Medios de Comunicación.
- Pastoral en el área de Justicia y Paz.
- Pastoral sobre la realidad nacional/ DD.HH.
- Pastoral mediante la predicación itinerante.
- Pastoral Bíblica
- Pastoral de juventudes
EXHORTACIONES
1.- Exhortamos a todos los hermanos que estén dispuestos a anunciar la Palabra de Dios en los pueblos del Perú profundo, muchas veces abandonados, donde rara vez llega un sacerdote y donde las sectas los llevan a sus creencias.
Al respecto haya en cada comunidad un fraile dedicado a esta misión, como "predicador itinerante", bajo las indicaciones del prior o superior y contando con las debidas licencias del Ordinario del lugar.
2. Exhortamos a los hermanos que se preparen de una manera especial sobre temas de actualidad, por ejemplo: unión de homosexuales, SIDA, secularización, pobreza-riqueza, vida-muerte, sectas. y sobre materias de debate: ecumenismo, diálogo interreligioso, bioética, política, etc., para que puedan participar en los debates y contribuir teológicamente a sus soluciones.
3.- Se acuerda que la Provincia asuma en propiedad la emisora "Radio Santo Domingo" de Chimbote, como un instrumento del apostolado de nuestra casa-parroquia de San Pedro. Recomendamos al padre provincial y su consejo haga todos los trámites respectivos en coordinación con CECOPROS-Chimbote.
Cf. LCO 299-300
Cf. ACP 2002 nº 41 y apéndice 01
ACG Cal, Prov 372, ACG Cra 224, como también por el M.O. en su última visita canónica al Perú, diciembre 2003
Estatutos de la Provincia 9
Cf. Asamblea Provincial 2004