RSP

PLAN PARTICULAR DE ESTUDIOS

(RATIO STUDIORUM PARTICULARIS) DE LA PROVINCIA SAN JUAN BAUTISTA DEL PERU

DE LA ORDEN DE PREDICADORES - 1995

PRESENTACIÓN

El Consejo de Provincia aprobó (1995) La Ratio Studioum Particularis (RSP) para la Provincia; que fue sometido posteriormente, al Maestro de la Orden para su aprobación (LCO 231,5). El día 31 de mayo, este plan de estudios fue aprobado por el Maestro y su Consejo (LCO 230,4)  sin ninguna modificación. Se agradece sinceramente, al Regente de Estudios y Presidente de la Comisión de la Vida Intelectual de la Provincia, P. César Medina, a los PP. Lindor Almonte y Tomás Kraft, miembros de esa comisión y a los hermanos estudiantes de la Casa de Formación que han colaborado con ellos, por su trabajo tan serio y profundo.

Esta Ratio Studioum Particularis o plan de estudios de la Provincia, contempla no solamente la formación institucional de los estudiantes de la casa de formación sino aspira motivar a todos nosotros a seguir fieles a la inspiración fundamental de Santo Domingo que “con no pequeña innovación, insertó profundamente en el ideal de su Orden el estudio dirigido al ministerio de la salvación” (LCO.76).

La predicación del Evangelio en nuestros tiempos y sobre todo en el Perú actual, requiere de nosotros una preparación que va mucho más allá de los estudios institucionales. Por eso, es de suma importancia que prestemos mucha atención a lo referente a la formación permanente y que sepamos aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten para actualizarnos no solamente en temas teológicos sino en todas las materias que nos puedan ayudar a relacionar la aplicación del evangelio con la vida diaria de los fieles. El Concilio Vaticano II nos urgió que estudiáramos los signos de los tiempos como la mejor forma de descubrir la actualidad del mensaje de Dios para los hombres y mujeres de hoy.

Se pide a los lectores conventuales y a los bibliotecarios que asuman conscientemente sus oficios, tal como se les recomienda en esta Ratio. Como nos hace recordar en sus primeros párrafos, la Ratio, sin “el deseo de predicar y la experiencia de oración, es de temer que lo prescrito en la orden sobre el estudio carezca de eficacia” (W,103,2;RSP1). Nuestro estudio como los demás medios propuestos por Domingo de Guzmán tiene un solo fin: la predicación para la salvación de todos. Con esto en mente, se recomienda a todos, individual y comunitariamente, que estudien la presente Ratio como un medio de renovar nuestros propósitos y orientarnos en nuestra búsqueda de la verdad.

Junio 1995

Fr. Lino Dolan, O.P
Prior Provincial

 

PROVINCIA DOMINICANA DE SAN JUAN BAUTISTA
DEL PERÚ
RATIO STUDIORUM PARTICULARIS

 

  1. Orientación Fundamenta

1. El deseo de Predicar nos urge al estudio, a un estudio “obstinado” continuo e infatigable, a un amor permanente por la investigación y la ciencia. Este estudio no nace tanto de la curiosidad intelectual o del deseo de saber, sino principalmente de la aceptación gozosa y evangélica de la misión de predicadores a la que somos llamados  Por eso, cuando entre nosotros es débil el deseo de predicar, es casi imposible promover la vida de estudio.

La segunda motivación para el estudio proviene de la oración. El misterio de Dios que sólo se alcanza en la oración, especialmente contemplativa, es fuente y luz de toda verdad; de este misterio contemplado con amor brota el deseo de claridad y conocimiento que se encuentra en el estudio y así se logra que la verdad de Dios sea escuchada y, alabando, bendiciendo y predicando, sea difundida.

Sin esta doble motivación, a saber, deseo de predicar y experiencia de oración, es de temer que lo prescrito en la Orden sobre el estudio carezca de eficacia. (Cf. W. 103,2)

2. Si bien los hermanos son los primeros responsables de su formación (LCO 156), sin embargo el estudio como la predicación son también responsabilidad de la comunidad, llamada antiguamente “Santa Predicación”. La vida de los hermanos alcanza su plenitud mediante el diálogo continuo, especialmente en la búsqueda de la verdad; “no somos teólogos a solas”, sino disputamos unos con otros en un discernimiento continuo de la verdad. Por otra parte el estudio es un elemento importante en la edificación de la comunidad dominicana, nos conduce progresivamente a unir en profundidad las dimensiones contemplativa y apostólica de nuestra vocación. (Cf. RSG Proem. III).

    1. Los hermanos, desde el comienzo de su formación y durante toda la vida, deben meditar en su corazón la revelación de Dios en todas sus formas, empeñarse en una comprensión viva del misterio de la salvación en sintonía con las escrituras, la tradición y el Magisterio de la Iglesia. Se trata de la asimilación de la persona y del mensaje de Cristo “en toda su riqueza” (Col.3,16), lo cual ha de ser el contenido fundamental de nuestra predicación, enseñanza y cualquier otra forma ministerial de la palabra. El es el centro en torno al cual se construye nuestro sistema, nuestra “síntesis personal”, en cierto sentido meta de toda nuestra vida de estudio y predicación; a la luz de Cristo reflexionamos sobre Dios y su misterio, sobre el hombre, sus experiencias espirituales y su realización moral, sobre la Iglesia y los sacramentos, sobre el mundo y la historia. (Cf. RSG Proem. II-III; 16,II )
    2. La Sagrada Escritura ofrece una pluralidad de maneras de hablar por medio de las cuales Dios se ha revelado a los hombres (Hb. 1,1); la condición histórica del hombre hace necesario que el mensaje divino sea siempre traducido e interpretado de manera nueva y apropiada a cada época y cultura. Es necesario continuar haciendo este trabajo, para que el Evangelio sea presentado a los hombres de hoy en un lenguaje que les diga algo. Todo dominico debe, pues, estar atento desde el comienzo de su formación a la pluralidad de experiencias humanas de las que manan las diversas culturas, al planteamiento y a los retos del pensamiento contemporáneo proveniente de las diferentes ciencias naturales y humanas (LCO 210, Cra 129), a la diversidad de maneras de pensar y de vivir, y a todo cuanto nos rodea; gracias a su habitus sapiencial poder ordenar las cosas, dar un juicio crítico sobre la realidad, reflejando sobre ella la verdad (LCO 228,II). En  todo este proceso podemos discernir la esencia de toda nuestra vocación dominicana: la búsqueda de la verdad en todas sus manifestaciones,  y una opción por la verdad por encima de toda mentira y manipulación, de toda ideología o visión  reduccionista, en una palabra veritas, (Cf, LCO 77, II; RSG V. VII-IX).
    3. Santo Tomás de Aquino sigue siendo nuestro modelo en este “esfuerzo asiduo por asimilar la verdad” y en el ejercicio fraterno y comunitario del estudio y del ministerio de la Palabra. Su admirable síntesis teológica es a la vez herencia doctrinal de la Orden e incentivo para respetar el pluralismo teológico sosteniendo un verdadero diálogo “como hizo él en su tiempo” con las diversas disciplinas, culturas, ideologías y religiones del mundo contemporáneo. (Cf. RSG Proem. IV).
  1.      Estudios en las Distintas Etapas de la Vida de los Hermanos

 

 A. Estudios Institucionales

a. Criterios                                                                   

  1. El currículo de los estudios institucionales abarca la formación propedéutica, filosófica, teológica y pastoral.
  2. Careciendo de un centro de estudios institucionales propio, nuestros hermanos llevarán a cabo su formación en los Centros admitidos por la Provincia. Para los aspirantes al sacerdocio son: la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima (FTPCL), el instituto Superior de estudios eclesiásticos  (ISEE) y el Instituto Superior de Estudios Teológicos Juan XXIII (ISET); para nuestros hermanos cooperadores: además de los arriba mencionados, .a Escuela Superior de Evangelización y Catequesis (ESEC) y el instituto de Ciencias Religiosas (CC RR) del ISET. Todos estos Centros de estudios responden, en sus grandes líneas, a los criterios de la Orden (ver apénd. 2).
  3. “Los estudios institucionales de los hermanos se harán de forma sistemática y con el método apropiado para llegar a:
    1. la formación de la capacidad de juzgar por si mismos y de forma segura (LCO 228, II) y a la adquisición de un método personal de trabajo.
    2. Suscitar el espíritu crítico, la capacidad de cuestionar y el amor permanente por la investigación, la ciencia y el estudio.
    3. La asimilación del contenido y de los métodos de cada una de las disciplinas del currículo y trazar una síntesis personal”. (RSG 6).
  4. “Nuestros formandos Los estudiantes “se iniciarán gradualmente a lo largo de todo el currículo y con una pedagogía exigente en la práctica pastoral” (RSG 18; Cf. RFG 22; LCO 154)
  1.  Es indispensable la disponibilidad de los profesores para con                                                    los estudiantes. Cuiden los responsables de cada etapa de asignar En la medida de lo posible asígnese a cada estudiante, desde el postulantado, un consejero o tutor para lograr los objetivos de la formación institucional antes mencionados. ( Cf. RSG 12, II)

 

b. Estudios en las etapas de formación

Aspirantado

  1. Requisito indispensable para todos los candidatos – tanto al sacerdocio como para hermano cooperador – es haber terminado satisfactoriamente la educación secundaria.

 

  1. Es necesario que un perito compruebe en la convivencia de aspirantes la aptitud para los estudios superiores de los candidatos. Los encargados además, han de considerar en la aprobación de los candidatos una suficiente cultura y capacidad para llevar con éxito la formación en el postulantado.

Postulantado I año

  1. A los postulantes se les iniciará en los fundamentos de la fe cristiana y en el conocimiento de la vida religiosa y dominicana; además se les proporcionará cursos según sus necesidades, especialmente en las áreas de lengua y gramática, comprensión de lectura, pensamiento crítico a fin de que sepan leer, escribir, redactar y expresarse.

 

  1. Los que tienen estudios superiores y han demostrado su capacidad para los estudios evalúese, al final del postulantado, la posibilidad de su traslado a los centros de estudios o bien su participación en la academia de verano del ISET Juan XXIII.

Postulantado II año

  1. Proporciónese a los postulantes la formación académica necesaria, a fin de que logren el hábito de estudios, la metodología adecuada y los conocimientos necesarios para que al finalizar el año del postulantado logren su ingreso a los centros de estudio aprobados por la Provincia.

 

  1. Aquellos que vienen con estudios superiores o se les ha permitido realizar la academia de verano en el primer año de postulantado, iniciarán su formación filosófica en los mismos centros.
  1. Los postulantes continuaran su formación en los fundamentos de la fe cristiana y en el conocimiento de la vida religiosa y dominicana, mediante el programa de familia dominicana y cursos afines.

 

 

Noviciado

  1. Condición indispensable para iniciar el noviciado es haber ingresado en uno de los centros de estudios superiores señalados; tampoco deben tener cursos a cargo en los mismos.

 

  1. Durante esta etapa se acentuará más la formación en el espíritu de la Orden mediante cursos y diálogos apropiados; los novicios continuarán cultivando el hábito del estudio según lo señalado en la orientación fundamental y los criterios institucionales.
  1. De acuerdo con el espíritu de nuestra constituciones (Cf. LCO 187), instrúyase a los novicios sobre las  siguientes materias: espiritualidad e historia de la Orden, historia de la provincia, nuestra legislación, liturgia, teología de la vida religiosa, acentuado su contexto latinoamericano; oratoria, lectura vivencial de la Biblia, dinámica de grupos, música y otros que a juicio de los formadores se vean convenientes, organizadas de acuerdo el programa propio de la Provincia (Ver el anexo)

Estudiantado

  1. Los hermanos estudiantes tengan presente que Santo Domingo en una época semejante a la nuestra, con múltiples transformaciones del mundo y de la iglesia, “Constituyó a los hermanos predicadores en varones evangélicos, con la misión de estudiar continua e infatigablemente la Palabra de Dios y predicarla bajo todas las formas. Los envió a las ciudades universitarias para que por medio del estudio se preparasen para el ministerio de la predicación en la iglesia.” (RSG Proemio I; Cf. LCO 76). Por tanto los estudiantes, tamando conciencia de su vocación dominicana, concentren todas sus energías en los estudios de la filosofía y teología, en vista a la salvación de los hombres mediante la predicación. (Cf. LCO 77)
  2. Los hermanos profesos continuarán sus estudios en los centros superiores mencionados y asimismo consolidarán y desarrollarán la formación doctrinal, religiosa y apostólica recibida en el noviciado (Cf. LCO 213-216; 223-224).
  3. Los hermanos cooperadores, terminados sus estudios (ESEC, CC.RR.), procurarán también adquirir una iniciación técnica.
  4. Ya que los hermanos realizan sus estudios institucionales en centros no dominicanos, es urgente que reciban una formación complementaria según la escuela dominicana. La casa de formación ofrecerá los siguientes cursos principales, exigidos por nuestra legislación: doctrina y método científico de Santo Tomás de Aquino (ver: apénd. 1; LCO 82; RSG 14, II; 15,III), teoría y práctica de la Predicación (Cf. RSG 22,I), prioridades de la Orden y de la Provincia: justicia y paz (Cf. RSG 14,IV; Cap. 1994 n. 53), medios de comunicación social (Cf. RSG 22,II; Cap. 1994 n. 54), personajes y valores representativos de la historia de la Orden en América Latina y el Caribe y un mínimo de formación económica y administrativa para capacitar a los hermanos a asumir los cargos de nuestras comunidades. (Cf. RSG 14, IV)
  5. Cada cuatro años, los frailes estudiantes que hayan cumplido el bienio filosófico interrumpirán su formación institucional para participar en el año de estudios complementarios o Año de Estudios Dominicanos con el programa de formación arriba indicado. Dicho año de estudios será organizado por el Regente de estudios y la Comisión de Vida Intelectual. Obtenido el grado pontificio de bachiller en Sagrada Teología u otro equivalente, habiendo cumplido el creditaje requerido y la calificación aprobatoria pertinente, los estudiantes deberán optar por el título de Master en Estudios Dominicanos que otorga la Facultad de Teología de San Esteban de Salamanca.

Los estudiantes que se encuentren cursando los estudios institucionales,

  1. Todos los estudiantes deben terminar sus estudios institucionales con el bachillerato en Teología o con el primer título que otorguen sus respectivos centros de estudio. Seguidamente iniciarán su año de pastoral en alguna comunidad de la provincia. Los hermanos que cursan estudios en la Facultad, completarán su currículo institucional llevando un año de estudios pastorales, y al mismo tiempo preparándose para el examen de bachillerato.

 

B.  Estudios Complementarios y de Especialización

Complementarios

  1. Además de los estudios institucionales es necesario que los hermanos complementen su formación llevando cursos de: pedagogía, computación, idiomas y otros cursos afines. Los estudiantes pueden iniciarlos durante su formación institucional.
  2. Según lo determinado en los Estatutos de la Provincia (Cf. Est. Prov. 1994 46-51; 69-75), referente a los diversos oficios, es necesario que los hermanos se capaciten convenientemente para los cargos siguientes: bibliotecario, archivero, síndico y administrador de obras. Es urgente también esta capacitación para los hermanos que van a asumir las tareas de la formación.

Especialización

  1. Comprende los estudios orientados a la obtención de un grado o título, en las ciencias eclesiásticas como en otras ciencias en orden a una mayor eficacia en la enseñanza y en el ministerio propio de la Orden, teniendo siempre en cuenta la capacidad e inclinación de hermano y la planificación de la Provincia. (Cf RSG 23).
  2. Todos los hermanos procuren obtener una especialización (Cf. RSG 25).
  3. Los hermanos que se van a especializar tengan un año mínimo de trabajo pastoral (Cf. RSG 26), para ubicarse mejor dentro de la realidad peruana y el apostolado de la Provincia.
  4. Según la tradición de la Orden, los hermanos buscarán prioritariamente una especialización en filosofía, teología y Escritura; dado que no tenemos estudios propios, se hace necesaria la preparación de profesores para que estén presentes en los centros a lo que asisten nuestros estudiantes.
  5. Siendo las ciencias interdisciplinares, la teología necesita de los resultados de las otras ciencias; por tanto, los hermanos procuren especializarse en ciencias humanas como sociología, política economía, antropología, derecho y psicología. La capacitación y especialización en estas disciplinas es indispensable para una efectiva promoción de la justicia y la paz.
  6. La Nueva Evangelización en América Latina y los compromisos apostólicos de la Provincia, urgen la preparación de algunos hermanos como peritos en pastoral, religiosidad popular, ecumenismo, liturgia, misionología, medios de comunicación social, pedagogía.
  7. “Los hermanos cooperadores pueden seguir una carrera pedagógica, administrativa, técnica (computación, radio, electricidad enfermería...) o también de filosofía y teología (Cap. Prov. 1994 n. 50,8b).
  8. Procúrese que nuestros especialistas se integren a los centros de investigación y publicación existentes en el país y en el extranjero.

C. Examen para oír Confesiones

  1. Los hermanos que terminaron los estudios institucionales deben dar examen para oír confesiones antes de su ordenación presbiteral (Cf. Est. Prov. 1994 n. 35).
  2. Los examinadores son: el regente de estudios y dos hermanos nombrados por él (Cf. Cap. Prov. 1994 n.65,4). El tiempo del examen será de hora y media. Se examinará un solo candidato en cada oportunidad.
  3. Se evaluará al candidato sobre las siguiente materias: teología de los sacramentos, de la reconciliación y den matrimonio; cuestiones canónicas referentes al sacramento de la confesión; moral fundamental, moral de la persona y la vida humana, moral de la sexualidad y del matrimonio, moral social y pública.
  4. La aprobación se hará por voto secreto y por mayoría absoluta. Si se aprueba el examen se entregará al religioso el respectivo documento de aprobación firmado por todos los examinadores. (Cf RSG 99,I-IIª ).

 

D. Formación Permanente

  1. Urgidos por una Nueva Evangelización frente a una sociedad plena de transformaciones y por la aparición de nuevos métodos de análisis que nos ayudan a comprenderla, es necesario que el dominico adquiera una formación integral y permanente .
  2. “ La formación permanente tiene como objetivo fundamental garantizar la renovación y madurez de los hermanos en las diversas “edades” de su vida, a fin de que sean cada vez más aptos para anunciar la palabra de Dios (Cf. LCO 251-bis). La formación permanente abarca de manera indisociable toda la persona del religioso y no sólo su formación intelectual. Aquí se considera sólo el aspecto intelectual. La responsabilidad de la formación permanente recae en primer lugar sobre cada religioso en particular; luego sobre la comunidad local y , en todo aquello que está por encima de las posibilidades de estas instancias, sobre la comunidad provincial.” (RSG 29-30).
  3. “Todo religioso, sacerdote o cooperador, sea cual sea su actividad asumirá de forma permanente la responsabilidad de su formación en diálogo con su comunidad y con sus superiores” (RSG 31). El superior, ayudado por el lector conventual (Cf. LCO 88;326- bis) y por el capitulo conventual (Cf. LCO 311), es responsable de la formación permanente de sus hermanos.
  4. Las modalidades de la formación permanente se dan a nivel personal, comunitario y provincial.
    1. Individualmente por medio de lecturas, asistencia a conferencias, cursos, educación a distancia:
    2. Comunitariamente estableciendo diálogos, invitando expositores, realizando estudios compartidos a modo de seminarios sobre documentos de la Iglesia, la Orden, la Provincia. Además, programando un tiempo sabático en el que cada hermano, con un proyecto dado a conocer, actualice su formación. Durante el año, asistiendo a actividades organizadas por la C.R.P. y a reuniones del clero de la respectiva diócesis. Estas actividades deben figurar en la planificación anual (Cf. W 78) y ser evaluadas en la relación trienal del Prior (Cf. LCO 306). Estarán encaminadas prioritariamente a mejorar los servicios apostólicos que ofrecemos (vgr. Celebración de sacramentos, catequesis..).
    3. A nivel provincial informando sobre actividades formativas, temas y bibliografía de actualidad, invitando a profesores para que ofrezcan cursillos de dogmática, moral, Bíblica, predicación, liturgia, pastoral (atendiendo a nuestras prioridades) y otros, en los diferentes conventos y casas de nuestra provincia (Cf. Cap. Prov. 1994 51,2).

39.  Entre los temas se sugiere:

    1. El conocimiento científico de la realidad religiosa latinoamericana y nacional, en especial la del lugar donde vivimos y trabajamos, zonas urbanas, populares, campesinas, regionales, costa, sierra y selva. Estudiando particularmente la religiosidad popular y los nuevos movimientos religiosos (sectas y otras), así como los métodos más apropiados de evangelización y catequesis para responder a esta realidad.
    2. Los procesos sociales, políticos y económicos (vgr, el neoliberalismo) por los que atraviesa el país y el mundo; para una mejor evangelización de estos procesos, el estudio de la doctrina social de la Iglesia.
    3. Determinados problemas socio-religiosos que se plantean en la sociedad, como la educación, el divorcio, el aborto, la pena de muerte, la violencia, el control de la natalidad y otros temas de actualidad.
    4. La teología y la historia de la Iglesia latinoamericana y peruana así como sus principales documentos y en particular los de CIDAL.

III  Agentes Responsables del Estudio y de los Recursos       
       Materiales

El Prior Provincial

  1. El Provincial es responsable de los estudios en su Provincia (Cf . LCO 89): junto con los superiores (Cf. LCO 88) favorecerá solícitamente el estudio y procurará que todos los hermanos tengan medios posibilidades de estudiar (Cf. LCO 87). Durante la visita canónica, cuidará también la observancia de lo prescrito para el estudio. Considerara la formación intelectual de los religiosos como una de las principales obligaciones de su cargo. Se preocupará con cuidado especial de los hermanos tanto estudiantes como profesores; los visitará con frecuencia para conocer sus aptitudes y sus gustos y estimulará su progreso en el estudio. (RSG 63-64).
  2. El Provincial, oída la Comisión para la vida intelectual, aprobará los diferentes proyectos de los hermanos para obtener su especialización.
  3. Al Provincial le compete dar el “imprimi Potest” a los libros elaborados por los miembros de la Provincia. La oportunidad y el financiamiento de la publicación, sea de revistas o libros, se deja a la determinación del Prior Provincial con su consejo. Previa consulta a la comisión de estudios y a la comisión económica.

El Regente de Estudios

Bajo la autoridad del Provincial y junto con la comisión para la vida intelectual de la provincia, el regente:

  1. Promoverá, coordinará y planificará, en cuanto presidente de la Comisión para la vida intelectual, toda la vida intelectual de la Provincia. Velará por la preparación de los especialistas que respondan a las necesidades de la Provincia.
  2. Supervisará el currículo de los estudiantes durante su formación institucional. Velará por el cumplimiento de los cursos complementarios señalados en la presente ratio. (CF. RSP 19, 21-22). Tratará de descubrir las cualidades de los hermanos animando y orientándolos en sus estudios en vista de su especialización.
  3. Colaborará con los lectores conventuales en la promoción del estudio en los conventos de la Provincia y en todo lo que establece la presente RSP referente a la formación permanente.
  4. Promoverá la investigación y alentará a los hermanos a publicar sus trabajos.
  5. Por lo menos una vez al año visitará las casas y conventos para ver la situación y actualización de los hermanos referente a su formación intelectual. Asimismo se fijará especialmente en los recursos materiales (Biblioteca, hemeroteca, archivo, ordenadores, etc.) dedicados a los estudios. Presentará cada año un informe al Maestro de la Orden. (Cf. RSG 67,1)

El Lector conventual

  1. Procurará que su convento sea verdaderamente “centro de reflexión” en el campo doctrinal, religiosos, social y pastoral. Elaborará cada año, junto con la comunidad, un programa local de formación permanente. Suscitará la participación de los hermanos en reuniones y cursos de formación, ya se celebren en su convento, en la diócesis o en otros centros. (Cf. RSG 32, III)

El bibliotecario

Sus funciones son:

  1. Cuidar de la organización y protección de los libros; adquirir los nuevos libros que, en consulta con los hermanos o por sus sugerencias, se crean útiles para los hermanos, en conformidad con el presupuesto señalado por el capítulo Provincial o por los acuerdos del capítulo conventual. Dar las facilidades oportunas para que todos los hermanos puedan utilizar los libros, señalando horarios medidas para este uso. Exponer en lugar visible las nuevas adquisiciones y rendir anualmente cuentas del movimiento de la biblioteca al consejo conventual.
  2. Para una buena realización de los estudios es indispensable disponer de suficientes medios técnicos como material audiovisual, ordenadores y otros. Por tanto, el bibliotecario y el lector de cada convento deben asegurar la adquisición de dichos medios auxiliares, para la actualización de los hermanos a favor de su ministerio. (Cf. Cap.Prov. 1994 n.51,3).

El Archivero

  1. El Archivero atenderá con especial diligencia el inventario y conservación del archivo. Guardará estrictamente las normas y el secreto profesional correspondiente.
  2. Para los documentos reservados habrá una sección especial y debidamente segura. Los documentos que atañen al honor de los hermanos se conservarán en un lugar secreto y deben ser quemados después de su muerte (Cf. LCO 382).
  3. Los archivos de la Provincia, de los conventos y de nuestras instituciones deben estar instalados en locales adecuados, funcionales y protegidos contra robos e incendios.
  4. La Provincia tendrá su archivo debidamente ordenado. Los conventos y casas de la Provincia enviarán el original o la fotocopia de los documentos que tengan treinta años.(Cf. Est. Prov. 1994 nn. 47-51)

Para alguna sugerencia, comentario o algo por estilo sobre la RSP, por favor escribir a Juan Anguerry:

juanangue.publicarentrada@blogger.com

También puede ver el texto de la RSP en el blogg creado exclusivamente para este propósito:

http://dominicosperuanos.blogspot.com/

 

El correo de la Provincia es: dominicos@peru.com

 

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