|
||||||||
Monasterio de Santa Rosa de Lima en Arequipa Juana de Aza (madre de Santo Domingo) soñó que el hijo que llevaba en su vientre era un cachorro con una tea en la boca y que incendiaba al mundo entero iluminando la oscuridad que reinaba en el orbe y la profecía se cumplió. Domingo iluminó el mundo con su predicación que caló en el corazón de hombres y mujeres que tenían hambre de Dios y de esta manera la llama del amor divino se extendía. Es así, como "la misión de los frailes, de las hermanas y de los seglares en la Orden es evangelizar por todo el mundo el nombre de nuestro Señor Jesucristo. La de las monjas consiste en buscarle en el silencio, pensar en él e Invocarlo, de tal manera que la palabra que sale de la boca de Dios no vuelva a Él vacía, sino que prospere en aquellos que ha sido enviada". (Const. fund &II). Nuestras hermanas de Prulla animadas por nuestro Santo Padre Domingo fortalecieron su espíritu con el estudio de la Palabra de Dios, convirtiéndose en llamas ardientes procurando que este fuego prenda en otras hermanas fundando otros Monasterios. Gracias a Dios, este fuego llegó hasta nuestras tierras americanas. Es así que en nuestro país tenemos 6 Monasterios. Dos de ellos bajo la advocación de Ntra. Madre Santa Catalina y dos de la de Santa Rosa de Lima, cuya devoción se extendió muy pronto por todo el Perú. Hace 259 años, el 13 de Junio de 174 7, cuatro hermanas del Monasterio de Santa Catalina de Arequipa, impregnadas de la espiritualidad dominicana, dan origen a un nuevo Monasterio en esta misma ciudad, con el nombre de Santa Rosa de Santa María del Señor San José, donde nuestras hermanas que nos precedieron se esforzaron por hacer arder esta llama dominicana en nuestros corazones y así presentar a nuestros hermanos los hombres ante Dios desde sus necesidades y que sepamos ser Abrahám y no cejemos hasta alcanzar de Dios su gracia y misericordia. Que el grito de nuestro Padre: ¿Qué será de los pecadores?, haga vibrar nuestras entrañas de misericordia, que nos despierte y lance fuera de nuestros miedos a la labor que nos encomendó Dios a cada uno de nosotros. Recordemos que la primera intención fue fundar este Monasterio en la ciudad de Moquegua según la intención de los donantes José Alcazar y Padilla, Doña María de Peñaloza, pero a solicitud del Obispo de Arequipa don Juan Calero de Toledo, el Rey Felipe V dio licencia para que se fundara en la ciudad de Arequipa, que tenía mucho más habitantes; pero con la condición que se dé preferencia a la solicitud de vocaciones de Moquegua. Dirección:
Calle Santa Rosa 101 Cercado - Arequipa Inicio |
||||||||
![]() |
||||||||
![]() |
||||||||
![]() |
||||||||
![]() |
||||||||