Nuestra congregación fue fundada el 16 de setiembre de 1887, particularmente para atender el Seminario y vocaciones de la Arquidiócesis de Québec por nuestra fundadora Madre María de la Caridad, O.P. (Philomene Labreque 1852-1920) y con sus doce compañeras, en la ciudad de Québec, Canadá. En el comienzo de la fundación en Québec, llevaba el nombre Dominicas del Niño Jesús.
Después de unos años, por invitación del Obispo misionero de Tres Ríos, cinco hermanas viajan a esa región lejana. Por la dificultad de comunicación, las hermanas formaron una comunidad independiente con la aprobación de ambos Obispos y tomaron el nombre Dominicas del Rosario. Ambas Congregaciones fueron creciendo independientemente.
El año 1935, acudieron a Roma para la revisión de sus constituciones. Al confirmar que ambas tenían las misma Constituciones y Reglas, por decreto de la Santa Sede, se dio la unión definitiva y las hermanas escogieron el nombre muy apropiado de Dominicas de la Trinidad. El decreto de la unión y de la aprobación de la Congregación de Derecho Pontificio es del 18 de enero de 1967.
La fecha de aceptación de las hermanas como Congregación asociada oficialmente a la Orden Dominicana es del 2 de octubre de 1888; así fue aceptada a participar de la Familia Dominicana, "El plan de nuestra fundadora y sus compañeras, fue desde el principio, la fundación de una congregación inspirándose en el espíritu y del carisma de Domingo " (C.F.I V) Nuestra fundadora ha querido también situar su servicios para los sacerdotes en relación con la acción apostólica de la Iglesia. "Ayudar a la formación de los ministros de Jesucristo y así las hermanas trabajan en su propia santificación sirviendo al Niño Jesús en la persona de los sacerdotes " (1 constitucions del santus 1888, Cap. 1-11).
Con el correr de los años la comunidad de Québec, se independizó del solo trabajo en el Seminario; pues contaba con más de 90 hermanas y buscaban otros trabajos: fundaron hospitales, orfanatos para acoger a enfermos y niños abandonados.
El año 1948 comenzaron sus trabajos fuera de Canadá. Un grupo de hermanas llegaron a Filipinas y por invitación del Obispo del Rosario, en la ciudad de Davao, fundaron un hospital. Al poco tiempo abrieron su casa vocacional y con la bendición de Dios hay cien religiosas de Filipinas que continúan su labor, continuando sus labores como enfermeras, profesoras, administradoras de hospitales, directoras de colegios y universidad propias y varios lugares en Mindanao, Filipinas. También algunas hermanas han colaborado y están colaborando con los Frailes Dominicos en el hospital de Santo Tomás de Aquino en Manila y en la ciudad de Legaspi en la universidad de Aquinas.
En el año 1971, una hermana de Canadá respondió una invitación a trabajar en el Perú con las hermanas Ursulinas en Iquitos. Luego vinieron las otras hermanas para formar una comunidad y poder trabajar en varios lugares en Ricardo Palma, como catequistas, administradora de la Casa de Retiro en "Oasis", ahora Villa La Paz, a través de la invitación de P. Eusebio Menard, OFM el Fundador de los Misioneros de los Apóstoles. A pesar de la dificultad del idioma, las hermanas brindan servicios a los jóvenes hasta donde pueden. Algunas de ellas han trabajado en Churin, Moyopampa y Santa Eulalia. El establecimiento de nuestra casa fue formalmente el 7 de Setiembre de 1971 acá en el Perú.
En el año 1989, vinieron las dos primeras hermanas de Filipinas para colaborar con las hermanas Canadienses y comenzar el programa de formación inicial, pero no tuvo la suerte de aplicarlo por causa del terrorismo. Luego, en 1994 otras hermanas reasumieron el trabajo de promoción vocacional y resultó. La comunidad aceptó a dos postulantes en Abril 29, 1995, después de dos años de acompañamiento desde 1993. Gracias a Dios este año 2006, una de las formandas profesó sus votos perpetuos se llama Hna. Alejandrina Laban Tocto, o.p. de Piura, la primera Dominica de la Trinidad en el Perú. iBendito sea Dios por regalamos una vocación Peruana! .Al presente tenemos dos junioras, una novicia y una postulante.
Las hermanas que están en la formación colaboran en catequesis en nuestra parroquia Inmaculada Concepción, Ricardo Palma, particularmente en la primera comunión y la visita a los enfermos. Una de nuestra hermana colabora con los Padres Misioneros de los Santos Apóstoles en el Hogar San Pedro, como directora ejecutiva. Tenemos una casa de retiro, llamada San Juan Macías, que acoge los jóvenes de bajos recursos que buscan encontrar así mismos y con Dios los fines de la semana, ya otros grupos. También hay una comunidad de dos hermanas en Puylucana, Cajamarca, donde una hermana enseña en un colegio estatal y la otra enseñando Inglés en el Centro de Idiomas. Espero que haya más jóvenes que se animen a seguir a Jesús en este estilo de vida que vivimos para la Iglesia Peruana y Latinoamericana.
La misión en Burundi y Ruwanda comenzó en el año 1977. Las hermanas respondieron a las necesidades de los enfermos en estas ciudades. Pero por razones de la guerra civil las hermanas de Canadá y filipinas han vuelto a sus propios países. Desde esa época ha quedado cerrada pero las verdaderas misioneras no han perdido sus anhelos de volver a servir la Iglesia Africana.
na Congregación (celebra 119 años en este año 2006) que camina en la Iglesia desde su preocupación del Seminario de Québec, luego los enfermos en los hospitales, los jóvenes en colegios y universidades, hasta las casas de retiro para ayudar a los jóvenes a encontrarse con sí mismos y con Dios.