Congregación de Dominicas Santa Rosa de Lima

 

La Congregación de Dominicas Santa Rosa de Lima nace en la ciudad del Cusco, antigua capital incaica. La casa madre está ubicada en la Calle Ahuacpinta 676, antiguo barrio de pumaq-chupan (cola del puma).

En el proceso de nuestra institución religiosa se distinguen tres periodos: El primero abarca desde su fundación en el año 1701 hasta 1945. En este período la institución era conocida como "Beaterio de Santo Domingo", y poco después "Santa Rosa de Lima ". Las fundadoras fueron las Hnas. Micaela Rosa y Francisca Rosa.

Durante el segundo período la institución es conocida como Pía Unión, que fue renovada por el impulso de la Hna. Soledad de María Aragón Chacón y de nuestros hermanos dominicos Gonzalo Vidal, Alberto Dettman, Humberto Molano, y con la aprobación del Arzobispo del Cusco, Mons. Santiago Hermoza Sarmiento. El Beaterio se convierte en Pía Unión e12 de enero de 1945, este periodo puede considerarse de transición y se vivió hasta 1970.

El tercer periodo comienza el 28 de octubre de 1970 con el decreto del Obispo Auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis del Cusco, Mons. Ellas Prado Tello, quien aprueba la primera Constitución de la "Congregación de Dominicas Santa Rosa de Lima", a partir del día primero de enero del año 1971, según lineamientos del Concilio Vaticano II y el espíritu de la Orden Dominicana. Este periodo se desarrolla bajo la observancia de dichas Constituciones y la vigilancia del Arzobispo del Cusco.

El año 1998, para regularizar su Estatus Canónico, a solicitud de la hermana superiora general Juana Paula Sarmiento Chura, la Sagrada Congregación para los Institutos de la Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica de Roma, faculta al Arzobispo del Cusco para que el Beaterio como Pía Unión sea reconocida canónicamente como Congregación Religiosa de Derecho Diocesano, afiliada a la Orden dominicana.

El carisma de nuestra Congregación es el anuncio misionero de la Palabra de Dios compasivo y misericordioso, que desde el espíritu de la bienaventuranzas, lo vivimos y realizamos mediante el apostolado itinerante en el campo y la ciudad, viviendo en una comunidad fraterna, bajo la advocación de Santa Rosa de Lima. Somos testigos de un Dios con rasgos de madre-padre, desde nuestra condición y experiencias de mujeres en proceso de conversión y en actitud de apertura a los signos de los tiempos. Nos constituimos en seguidores de Jesús pobre, compasivo y misericordioso, sensibles a la realidad ya los problemas de nuestro tiempo y comprometidas con nuestro pueblo pobre y empobrecido. Defendemos la vida como valor supremo, fomentamos la dignidad de la persona y promovemos sus derechos.

Nuestra Congregación participa de la misión de la Iglesia como miembro de la Familia Dominicana, la que fue instituida específicamente desde el principio para la predicación y salvación del hombre. Heredamos esta espiritualidad en una actitud de conversión permanente. Seguimos el modo de vivir, orar y trabajar de nuestro Padre Santo Domingo, manteniéndonos unánimes en la vida común, fieles a la profesión de los consejos evangélicos, fervorosas en la celebración de la Eucaristía y en la oración litúrgica, asiduas en la meditación de la Palabra de Dios y en el estudio, y perseverantes en la observancia regular.

Actualmente la Congregación vive su misión en la pastoral humana y educación, principalmente en, el campo y zonas andinas. Acompañando y asesorando a las comunidades cristianas: de jóvenes, de padres de familia, parejas guías de Catequesis familiar, parejas monitores de la Escuela de padres, comunidades de damas, y de profesores.

A través de esta pastoral desarrollamos la enseñanza sistemática de los principios cristianos y los valores del reino en los colegios y comunidades de misión; promoviendo la formación integral de la persona humana, desarrollando sus capacidades, habilidades y valores, para que sea el protagonista de su historia y agente de cambio en la sociedad, incentivando actitudes de fraternidad y solidaridad, participación y comunión.

Tenemos 17 casas y comunidades 7 colegios, tres casas de retiro, y otros servicios como comedores populares, atención en parroquias, servicios a niños y misioneros.

La casa para relacionarse en el Colegio S. Columbano Telf.: (01) 5683111

 

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