"He visto la humillación de mi pueblo... he escuchado sus gritos... conozco sus sufrimientos..."
Hoy intentamos hacer vida nuestro carisma:
Contemplando en el día a día al Dios vivo actuante en la historia mediante la oración y el estudios para encontrar la voluntad de Dios y ponerla en práctica.
Viviendo en comunidada, haciendo real la fraternidad que queremos en nuestro mundo, siendo signo profético.
Respondiendo a Dios insertas en las situaciones de pobreza y marginación, solidarizándonos con los que sufren, participando en sus dificultades y gozos, e impulsando la comunidad cristiana que celebra su fe y se compromete en la vida.
Una misión evangelizadora que implica:
anunciar la libreación que nos da Cristo gracias a su amor, y de denunciar todo lo que se opone al Reino de Dios: mentira, opresión, etc.
Una misión apostólica que haga posible la educación y promoción integral de la persona, su dignificación como hija e hijo de Dios, asistencia sanitaria, defensa de los derechos humanos, promoción especialmente de la mujer..
Proclamando con alegría, la esperanza de que es posible transformar las situaciones y estructuras de pecado.