Dominicas Misioneras de San Sixto, Fundadas por la Rev. Madre Antonia Lalia en el año 1893, agregada a la Orden Dominica en el 1903, y aprobada definitivamente por la sede Apostólica en el 1936, bajo el Generalato de la Madre Cecilia Fichera.
La Congregación en el ámbito de la familia Dominica, se propone trabajar por la santificación de sus miembros y para el advenimiento del Reino de Dios en el mundo, a la escuela del Santo Padre Domingo, fundador de la Orden de los predicadores y en unión de caridad, de oración y de obras con todos los que pertenecen a está familia.
Este vínculo espiritual con la Orden de Santo Domingo está fortalecido por el hecho de que la Congregación ha nacido en el lugar que fue en Roma la primera sede de los Frailes Predicadores, ilustrada por el Patriarca Santo Domingo y sus primeros seguidores, con sus heroicas virtudes y con sus prodigios. Es para esto que la Congregación tiene y conserva el titulo de San Sixto.
El fin por el cual la congregación ha sido instituida y ha recibido la aprobación de la Iglesia, es la de ser una escuela y un laboratorio de reflexión cristiana, mediante la práctica de los consejos evangélicos. La Congregación asume y propone a las Hermanas como misión especial un ministerio que desarrolla en la Iglesia según el espíritu de Santo Domingo como humilde colaboración a la actuación del plan divino de la redención, en las siguientes
Formas de apostolado
- Educación y formación religiosa, cultural y profesional de la juventud, especialmente femenina, en las escuelas, colegios y de todas las otras formas que los tiempos puedan sugerir con un cuidado especial para los más necesitados.
- Colaboración a las obras catequísticas en las parroquias y en otros centros de apostolado.
- Buena estampa mediante la difusión de revistas católicas y formativas
- Obras misioneras y ecuménicas, para la propagación de la fe y unión de los cristianos "En un solo redil bajo un solo Pastor".
- Asistencia a los necesitados en los pensionados, en los asilos, en las casas de reposo y donde quiera que le exija la caridad autentica que dilata el amor a Dios en amor a los hermanos.
Para que las, hermanas puedan alcanzar el fin de la Congregación y cumplir de manera especial, le ofrece la regla de San Agustín, las constituciones y las ordenaciones como manual de camino perfecto.
La Congregación bajo el generalato de Sor María Colomba Messina, envía el primer grupo de hermanas a Guatemala en 1976, en el año 1978 envía un segundo grupo al Perú invitadas por el Excelentísimo Monseñor Demetrio Moloy a Huancavelica, para trabajar en la buena educación de algunas hijas de mineros y campesinos.
En el 1982 llegaron a Lima otras hermanas para trabajar en la Parroquia de San Juan Macías y en el colegio de Tupac Amaru. Las vocaciones comenzaron a llegar, se pensó abrir otra casa en Vitarte Diócesis de Chosica, para el desarrollo de las actividades parroquiales con las catequesis en los AA. HH. de Micaela Bastidas y Túpac Amaru, en este último en el crecimiento espiritual y económico de algunas familias.
En el colegio por medio de la Educación llegamos a los papás, para que crezcan las familias en el mutuo amor cristiano.
En 1991 la Congregación se hace presente en el Valle de San Lorenzo Cruceta, Piura, en una parroquia abandonada, las hermanas con su amor a las almas dan inicio al trabajo pastoral que con abnegación y amor forman una Parroquia viva y entusiasta, actualmente cuentan con varios grupos parroquiales.
En e12000 se abre una nueva casa en Montero, provincia de Ayabaca, Piura; en esta parroquia las hermanas preparan los catequistas en todos los caseríos según el plan de la diócesis de Chulucanas.
En el 200 1 un grupo de hermanas abren una casa en Rumipite –Cajamarca-, en el Vicariato apostólico de Jaén, para la extensión de la fe cristiana por medio del trabajo pastoral y para representar al obispo en el colegio siendo de carácter católico.
Las hermanas apoyan a las jóvenes y madres necesitadas enseñándoles a trabajar.
Contamos con 24 religiosas en el Perú.