LAICA DOMINICA, (1347-1380) Como «protectora » de nuestra Congregación, Catalina de Siena Ofrece matices a nuestra espiritualidad dominica. Mujer italiana del Siglo XIV, Catalina se presenta a nosotros como una persona moldeada por una experiencia profunda y novedosa de Dios y de su tiempo. La época en que vivió Catalina de Siena es una de las más oscuras de la historia de la Iglesia. Finaliza el mundo de la Edad Media, afectado por profundos cambios: fragmentación del poder en gran número de príncipes que pasan su tiempo en luchas intestinas, involucrando en ellas a las ciudades de Italia:
· época, de las grandes pestes que llegan a matar hasta la tercera parte de la población europea;
· época de corrupcíón tanto en el exterior como en el interior de la iglesia. Relajamiento de la disciplina, desórdenes, empezando por los papas que han abandonado Roma por la atractiva ciudad de Aviñon al sur de Francia.
· Los últimos años de la vida de Catalina están marcados por un cisma que destruye la unidad de la Iglesia, con la presencia de dos papas, uno en Roma y otro en Aviñón.
Catalina Benincasa nace en Siena en 1347, la penúltima de 25 hijos:
* A los 6 años, vive una decisiva experiencia espiritual de encuentro con Jesús. En este encuentro místico, Catalina experimenta de manera radical cómo la entrada en el conocimiento del Dios que salva en Jesucristo es un don gratuito, - puro regalo de Misericordia.
* Entre los 15 y 18 años, vive recluida en la casa de sus padres, dedicada en la soledad, a la oración y penitencia. Pensaba dedicar a la contemplación del rostro de Dios todas sus fuerzas. Jesús le, hace entender, sin embargo, que lo podrá encontrar mucho mejor en la vida ordinaria, en el quehacer cotidiano al servicio de sus hermanos. De esta práctica, nace su amor al mundo, su amor a la Iglesia, que se expresan en una verdadera pasión por los hombres.
* A los 18 años, entra en el grupo de las Mantelatas, mujeres dominicas laicas dedicadas a las obras de servicio al prójimo.
* Empujada por el celo por el Evangelio, empieza su misterio profético en la Iglesia y sus faenas de «embajadora de la paz» entre ciudades rivales, Lo vive, como Santo Domingo, en la itinerancia y la pobreza.
* Descubre en su pecado y en el pecado del mundo del siglo XIV, sobre todo en la división de la Iglesia, el obstáculo mayor a la construcción del Reino.
Su sensibilidad a todo sufrimiento, su compasión, se expresan en una increíble ambición por la Salvación de todos los hombres.
* Logra el retorno del Papa Gregorio XI a Roma el 17 de enero de 1377. Su conversación familiar con Dios la empuja a entablar este mismo diálogo con los hombres y mujeres de su tiempo. Nos invita así a ser mujeres de diálogo, haciéndonos, como ella, caja de resonancia de los gritos y aspiraciones de nuestros contemporáneos.
* El 29 de abril de 1380 Muere Catalina en Roma. «La única razón de muerte es el amor por la Iglesia que me quema y me consume. »
Vida de Santa Catalina de Siena (Protectora)
Vida de Nuestra Fundador
Artículos | Cómo nace nuestra Congregación
PAGINA PRINCIPAL