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* Orígen de la Comunidad Juvenil: "Fe y alegría"
En 1982, cuando llegamos a Paramonga, no teníamos un proyecto definido; priorizamos entonces la formación integral en lo que se presentara.
Después de un año, se formó un grupo con algunos jóvenes músicos en el barrio Atusparia donde vivíamos. Ellos eligieron como nombre del grupo juvenil "Fe y Alegría".
Poco a poco se fue vislumbrando un proyecto de formación integral: rescatar la cultura de nuestra tierra, abrir perspectivas en la formación humana y cristiana, proyectarse a los que viven alejados en el campo a modo de misión.
La Universidad Marcelo Champagnat de Lima, con los estudios a distancia, nos ha otorgado becas de estudios superiores en el campo de la educación a los y las que lo querían con deseo de servir a los demás.
Al necesitar de mayores recursos económicos, decidimos buscar becas de estudios superiores y profesionales.
Algunos años después, unas jóvenes se fueron a Lima para estudiar y trabajar. Viendo las dificultades que encontraban y la responsabilidad de acompañarlas, hemos decidido, luego de reflexiones y búsquedas, abrir una casita en Callao para seguir acompañando a esas jóvenes. En un momento de cambio importante debíamos acompañarlos y no defraudarlos después de años de formación. Con las jóvenes que deseaban, hemos encontrado familias amigas que necesitaban empleadas de hogar, incluyendo tiempo de estudios. En este momento cuatro de ellas siguen en esa misma situación.
Callao
En Callao, la casa era muy sencilla. Rápidamente los domingos o cualquier día, los jóvenes han hecho de ella "su casa"; pero vivir en Lima fue un exilio.
¡Cuántos meses hemos soportado el racismo de los limeños para los de la provincia..
Dos han regresado (un año) a Paramonga. En cambio, había quien decía: "una vez decidida la salida, no hay que retroceder".
Lo nuevo, lo desconocido les daba miedo; pero, también puede ayudar a madurar en la fe y tomar conciencia de su responsabilidad. La comunidad, ayudó a vivir este "pasar" como una etapa importante y a descubrir lo positivo que la misma experiencia encerraba. Apostar por lo esencial de la vida: crecer en la confianza en sí mismo, en Dios y en los demás.
La proximidad de Lima permite una cercanía de la realidad nacional, de acontecimientos conmovedores: La Cantuta, la marcha por la Paz, la suspensión del tribuna constitucional....
En jornadas y retiros se reflexiona sobre el fenómeno de la globalización de la economía. Se aprende a tener una conciencia crítica e iluminar el juicio con la Palabra de Dios: hacer un paralelo entre los valores del sistema neo-liberal y las Bienaventuranzas nos lleva a optar por la solidaridad en el mundo que nos toca vivir, con las actitudes de Jesús: la compasión, las relaciones de fraternidad; vividos en comunidad.
Después de dos años a los jóvenes les faltaba aquella experiencia vivida en Paramonga: proyectarse a los demás.
Decidieron dedicar a niños desfavorecidos del barrio dos o tres domingos por la tarde. En esta sencilla misión quieren ser artesanos de alegría y educar para la paz. Han podido medir con esos niños, casi excluidos, lo que significa una total disposición del otro con cariño, con imaginación, paciencia y respeto.
Tuvieron que actuar la dimensión universal del Reino dentro de los encuentros juveniles nacionales y latinoamericanos, en las visitas de amigos de Europa; también a través de cartas y lazos de solidaridad entre jóvenes. Los que compartieron con ellos en Perú fueron impactados por su autenticidad, su alegría y su deseo de tener un rol en la sociedad.Todos y todas participan del curso de verano o de agosto en la Católica. Algunos ya están en el tercer ciclo, siendo para todos un momento muy importante para su formación. La convivencia y el compartir la fe son elementos que permiten la inteligencia de la fe y la profundización de su compromiso.Es un momento también donde ellos se pueden "sentir" Iglesia.
Con los mayores, en parejas o no, se presentaron graves dificultades de relaciones. Ellos aceptaron retiros acompañados que le permitieron conocerse y enfrentar la realidad apoyados en el Evangelio y en el diálogo. Se necesita creatividad para responder a la necesidad de cada joven sin dejar el compromiso de la comunidad.Toda acontecimiento en tiempo de dificultades como de alegría invita a la solidaridad entre ellas y ellos: enfermedades, madre soltera, trabajo difícil, el gozo de preparar el bautismo de un bebé o la celebración de un cumpleaños.
Hoy, el sueño de servir a los demás, juntos, se concretiza con el proyecto de la CASA DE LA CULTURA EN PARAMONGA; todos participan según su posibilidad y talento.
Nueva Educación.
Es de ellos y ellas que he recibido una nueva educación:
A Callao he entrado en exilio con ellos, he vivido este racismo que ha marcado los primeros meses y la respuesta del Evangelio: "No tengan miedo". La tristeza que experimentaban cuando se les pedían 20 soles para solamente inscribirse en la lista de empleos, o al proponerles trabajar en un restaurante desde las tres de la tarde hasta la una o dos de la madrugada, o las 12 horas de tipeo en una oficina..... Acoger con ellos y discernir dónde está nuestro camino: el Señor nos ha creado a su Imagen para vivir en dignidad.
La defensa de la vida, lema que llevan las comunidades en Perú y América Latina, nos ha permitido escoger los caminos de vida según el Reino: compartir, decir la verdad, confiar en un Dios que es madre y padre y nos da la libertad como la inteligencia.
Esta comunidad es para mí, un lugar teológico, donde Dios se revela en los jóvenes. Dios desfigurado pero el Dios de la promesa que permite apostar para el futuro, siempre acompañando al pueblo.
Su educación me ha hecho entender y practicar la paciencia activa que me permite esperar contra toda esperanza. Esta confianza me anima a invitar a los jóvenes a liberarse desde dentro, logro más importante que cualquier examen.
Desde un curso de la Católica sobre "discipulado", hemos profundizado nuestra tarea de discípula y discípulo, descubrir los valores vividos en el seguimiento de Jesús y opuestos a los del mundo de hoy. Llegar poco a poco a una opción más firme: "Que seamos como una Biblia abierta donde los otros pueden leer una Buena Nueva".
Acompañar a esos jóvenes me llevó a discernir con ellos los talentos y valores de cada uno, lo que nos hace "persona" no esclavo. Este camino de paciencia, de silencio, de oración secreto muchas veces, mendicante de la presencia salvífica del Señor en cada uno.
Los momentos gratos son los que abren al debate de la realidad del mundo, acatar el desafío: pasar del individualismo a la solidaridad, del producir (slogan del mercado) al compartir, actitud del discípulo. El Evangelio me da razones para vivir con su propio lenguaje, el lenguaje del Dios de la misericordia.
He tenido revelación de lo que es la Misericordia a la manera de Dios por una joven de la comunidad: frente a una mentira, he vivido meses en silencio y paz, sin exigir "aclaraciones" que no me parecía conveniente pedir. De ella con su pareja salió la verdad con alegría; fue un amanecer al poner su corazón en la miseria del otro; fue un camino de resurrección que no siempre se logra.
Aprendí con ellos "a cargar uno el peso del otro"...., ésa es mi itinerancia. Ahora enfrentar la post-modernidad, el escándalo de la pobreza, internet, la exclusión del mundo de la ganancia, la falta de trabajo que puede generar problema de identidad
El pan se comparte, se parte por la mitad. Es compartir esta experiencia con la comunidad de hermanos.
Con mi comunidad O.P.
En Paramonga, la casa está abierta y ofrece su deseo de convivencia.
En Callao, la casa es más estrecha, sin embargo las hermanas han sabido adaptarse, compartir el espacio, el tiempo, la convivencia de día y de noche.
Han manifestado interés por cada joven y los bebés.
Han experimentado lo imprevisible, dejándose guiar por los acontecimientos.
Como Dominicas, hemos re-descubierto la misericordia a nuestro alcance, el Dios que salva por el perdón y el amor. La flexibilidad de la acogida ayudó a la flexibilidad de las mentalidades y, a través de esos jóvenes redescubrimos los valores dominicanos: ser mendicantes con confianza incondicional en Jesucristo. Eso nos exigió tiempo de silencio, de soledad y donación. Eso nos implicó un constante intercambio en la comunidad.
Reconocimos en los jóvenes pobres de hoy, sus propios valores en su realidad cultural. Hemos permitido a través de nuestras relaciones con nuestra tierra revelar los valores de los jóvenes peruanos y entrar en este aspecto de Universalidad de la fe cristiana. Fue una llamada, también a predicar la Misericordia de Dios en nuestras relaciones de comunidad. Hemos apostado por la semilla. Nuestra convivencia es expresión de nuestra esperanza. Nuestro proyecto es crear a cada instante.
Lenguaje cristiano
El lenguaje cristiano es el lenguaje de la compasión, de la esperanza y la confianza, es el lenguaje de la encarnación-resurrección. La encarnación que nos pone siempre en camino, reordenando nuestro ser. Es el lenguaje que revela el rostro de Dios en esta historia descubriendo los signos de resurrección.
Preguntas.
* ¿Qué Dios hay que revelar ante el progreso tan acelerado, el cambio de civilización, si Dios quiere que seamos "personas" hijos e hijas suyos?
* ¿En qué situación se revela Dios hoy?
* ¿Qué teología elaborar ante la globalización de la economía que capta todos los ambientes de la vida?
* ¿Con qué cultura se abre el tercer milenio?
* ¿Cómo presentar el Dios de ternura y misericordia en un pueblo donde se vincula el "hablar de Dios" tradicional y machista?
Hoy los problemas económicos son una cortina de humo ante el futuro de los jóvenes. El imperio de la economía tiene la última palabra en nuestra sociedad, utiliza los medios sofisticados de comunicación, honestos o no, para amortiguar los ingresos y disminuir el empleo.?
* ¿Cómo hablar de Dios para vencer esta hegemonía y para que nazca la esperanza en el Don de la Promesa?
* Dios acoge lo nuevo.... y ¿la teología?
* ¿Qué teología va a responder al fenómeno de nivelación que corta las mejores aspiraciones de hombres y mujeres?
Con los jóvenes: priorizar la persona, no el servicio.
Descubrir nuevos rostros de Dios, nuevas maneras de comunicar la Buena Nueva.
¡Cuánto respeto el Señor manifiesta para cada uno!
Ver en qué términos los jóvenes expresan sus perspectivas, tentaciones y luchas.
Vida de Santa Catalina de Siena (Protectora)
Vida de Nuestra Fundador
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